La intelectualidad, las artes y el constante transitar día y noche de cientos de turistas y santiaguinos determinan la identidad del barrio más visitado de Santiago. Dotado de variedades recreativas para todos los gustos, como es el caso del Zoológico Nacional y el Parque Metropolitano, la casa museo La Chascona de Pablo Neruda, la fuerte presencia de artesanos trabajadores de la famosa piedra lapislázuli, sumado a una variada oferta teatral y de actividad nocturna, este popular barrio de Santiago inspira y cautiva a miles de personas, posicionándose como el núcleo de la bohemia y la cultura santiaguina.
Lo que hoy es uno de los centros sociales, culturales y artísticos favoritos de turistas y santiaguinos, siglos atrás fue conocido como La Chimba, junto con lo que hoy es
Recoleta, lo que en la lengua indígena quechua significa localidad al otro lado del río.
Su historia se remonta al año 1541, etapa fundacional de la ciudad de Santiago de Nueva Extremadura, ciudad que se desarrolló al sur del río y en cuyo proyecto socioeconómico de los conquistadores españoles no estaba presupuestada la convivencia con los indígenas, motivo por el cual éstos fueron desplazados desde el valle central hasta los límites urbanos de la ciudad, al otro lado del río. Fue así como en los faldeos del Cerro San Cristóbal se establecería gran parte de la población indígena, los más pobres y marginados de esta nueva ciudad.
Su ubicación estratégica este sector era nada menos que la puerta de entrada a la ciudad para quienes vinieran del norte le significó que, con los años, una gran comunidad formada por comerciantes, viajeros, agricultores y artesanos que llegaba a la ciudadad se asentara definitivamente a ese lado del río, para facilitar su tránsito entre las afueras y el centro de Santiago.
El siglo XIX traería cambios al sector, tales como la construcción del Puente Cal y Canto, verdadero símbolo de desarrollo y urbanidad para la zona, que lograba unir los dos mundos separados por el río Mapocho. El apogeo de los estilos neoclásico y art decó terminó por apoderarse de la nueva cara de este pedazo de la antigua Chimba, hoy bautizado como Bellavista.
Convertido en un foco de atracción por la clase media, quienes se encargaron de preservar el patrimonio y conservar sus raíces comerciantes y artesanales, Bellavista logró ser sede de otras obras importantes para la ciudad. Una de ellas fue la construcción de la
Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, la primera Facultad de Leyes del país, una estructura imponente que sirve como referente de ubicación y punto de encuentro, de donde han egresado muchos de los más destacados políticos chilenos de los últimos años.
Hoy, Bellavista es uno de los sitios favoritos para turistas que visitan Santiago. Con una ubicación céntrica y una emergente actividad comercial y cultural, este barrio se destaca por ser una de las más interesantes alternativas para cuando se busca lo mejor de las artes y la bohemia capitalina.